MEMORIA LÓPEZ PINTO/1

jueves, 23 de noviembre de 2017

EL ATALAYÓN, C-50

La antigua batería del Atalayón se encuentra situada en Cabo Tiñoso, en el cerro del mismo nombre, un inhóspito paraje de abrupta geografía. A una altitud de 355 m, la 2ª más alta de la zona (La Picadera, 405 m), permite disfrutar de unas vistas que se extienden desde Escombreras a la bahía de Mazarrón.




      Se ubica en una finca de 233 hectáreas, comprada por el Estado a D. Pedro Torres Martínez en 1931, en ella se construyeron las baterías de Jorel, Castillitos y Atalayón. A unos 30 kilómetros, por carretera, de la plaza de Cartagena, 14 km en línea recta, se accede a ella desde el actual aparcamiento de Castillitos, por la pista militar tras 1 km de recorrido.


El cerro del Atalayón detrás del tubo de la 1ª pieza de Castillitos.


ARQUITECTURA

Se construye esta batería para artillar 4 cañones antiaéreos Vickers de 10'5 cm de calibre por 45 calibres, modelo 1923, emplazados a barbeta, con una magistral rectilínea (batería monolítica) paralela a la costa.





        Se construyó, para cada pieza, un repuesto de 19 m² de superficie, con capacidad para 900 proyectiles, y un local para cámara de ascensores y colocación de espoletas de 16'2 m². En un local común para cada 2 piezas, de 8'4 m², se colocaban las vainas vacías, arrojadas desde la terraza por unos conductos que atraviesan el techo de hormigón. Otro local central, de igual superficie, para el generador eléctrico, que proporcionaba corriente en caso de fallo de la red, comunicado con los repuestos 2 y 3 y con acceso a las explanadas por una escalera interior. Todos los locales estaban protegidos por una losa de hormigón armado de 2 m de espesor, para resistir el impacto de bombas de 100 kg, desde una altura de 1.000 m.



Interior de uno de los repuestos.
  
         Destaca, de esta construcción, la fachada de los repuestos, posiblemente la mas bonita de todas las baterías de Cartagena.


Fachada de los repuestos del Atalayón poco después de su construcción.
Foto existente en el Museo Militar de Cartagena (Parque de Artillería)



        Es de inspiración griega (neoclásica), con abundancia de columnas y pilastras con capiteles jónicos, que soportan un falso entablamento. En el centro de ella, en el tímpano del frontón que remata la puerta de, lo que un día fue, la sala del generador, vuelve a lucir el escudo de la 2ª república española, tras décadas desaparecido.

Foto del 27 de septiembre de 2017.


         En el edificio de plantones, original de la época de construcción de la batería, la superficie del alojamiento de tropa era de 40'40 m², con capacidad para 12 hombres. El edificio constaba de cocina, despensa y aseos. Tenía un cuarto para el Oficial (con aseo) y otro para el Sargento. En la parte baja del edificio, con entrada por un camino lateral, estaban los locales destinados a almacén, de 53'70 m²; y taller, de 40'40 m². (1)




Edificio de plantones del Atalayón a principios de los años 30.

Interior del edificio de plantones.
Habitación para alojamiento de tropa, terminando su construcción. 
Interior del edificio de plantones.
5 de febrero de 2015.

27 de septiembre de 2017.

        Para el acceso a la batería se construyó un camino de 3'5 m de anchura, con una pendiente media del 9% y una longitud de 1.039 metros.

Estado del camino a el Atalayón en septiembre de 2020.

         La construcción del camino para el municionamiento o camino de armamento planteó grandes dificultades, debido a lo abrupto del terreno y al escaso espacio. El camino va desde la explanada de los repuestos, hasta los planos de fuego. Por él debían de circular los camiones que transportarían las piezas, por lo que fue necesario darle una anchura de 4 m. El camino, previsto para utilizarlo una sola vez, resultó una de las obras más costosas, ya que se tuvieron que construir enormes muros de contención sobre los escarpes en que debía apoyarse.
El volumen total de desmontes y excavaciones que se realizaron se calcula en 1.745.000 m³ (1).


En la parte posterior de la batería, a una menor cota y cercano a la carretera asfaltada, se construyó un aljibe con capacidad para 300 m³, con un canal de recogida de aguas de lluvia. Además de otro, de menor capacidad, a continuación de la barbeta de la 4ª pieza.



Sierra de La Muela y Cabo Tiñoso desde el aljibe. 12-9-2020.


Aljibe construido en la ladera interior del Atalayón. 12-9-2020.

Aunque perteneciente a la batería de Castillitos, en el cerro del Atalayón se construyó el emplazamiento para uno de los telémetros principales de la dirección de tiro Vickers que debía montar aquella. Esta construcción fue usada como puesto grafométrico (el nº 4) de la D. de T. Costilla que se instaló después de la Guerra Civil, conectada con Castillitos mediante cable subterráneo.


HISTORIA

El 5 de diciembre de 1926, el Excmo. Sr. Director de Preparación de Campaña comunicó la R.O. que aprobaba el tanteo de defensa estudiado por la Junta de Defensa y Armamento de la Plaza de Cartagena, donde se dispuso el establecimiento de una batería antiaérea en el cerro de El Atalayón. El autor del proyecto, que también dirigió las obras, fue el comandante de ingenieros D. Antonio Navarro Serrano.


Cerro del Atalayón, años 30.

         Para emplazar esta batería, Castillitos y El Jorel el Estado adquirió 2.336.147 m² a D. Pedro Torres Martínez, por una cantidad de 46.722´94 pesetas (280'81 €). La finca denominada “Cabo Tiñoso” quedó afecta al Ramo de Guerra, levantándose escritura pública de Compra-Venta el 30 de diciembre de 1931 por D. Fausto Suárez Pérez, notario del Colegio de Albacete, inscribiéndose en el Registro de la Propiedad nº1 de Cartagena, el 24 de febrero de 1932, en el tomo 363, 3ª Sección, folio 56 inscripción primera, finca nº 27.626.

       Comienza su construcción el 21 de abril de 1930 (2), con los desmontes del terreno y explanación. Los materiales obtenidos con estos trabajos, piedras y graba, se utilizaron, principalmente, para mamposterías, hormigones y firmes, ahorrándose gran cantidad de dinero con ello. No sucedió lo mismo con el resto de materiales, que a su precio de compra había que añadir el transporte hasta la posición. Se termina en diciembre de 1931, con un coste de 298.800 ptas (1.795'82 €). Trabajaron una media diaria de 100 personas, entre obreros y oficiales.(1)



Plano de los repuestos del Atalayón.
Comandancia de Obras de la Base Naval de Cartagena.
31 de marzo de 1932.


         Efectúa sus pruebas de explanada el 5 de mayo de 1933, siendo entregada oficialmente una semana después, junto a las de Roldán, El Conejo y Cabo Negrete (2). Quedó dotada con sus 4 cañones antiaéreos de 105 mm y 45 calibres Vickers, sobre montaje fijo, fabricados por la Sociedad Española de Construcción Naval con licencia de la casa inglesa. Los montajes fueron fabricados en la factoría de San Carlos (San Fernando), el cañón en si fue fabricado en Reinosa, donde fueron ensambladas las piezas. Con un alcance de 13.400 m, un techo de 7.000 m con espoleta de 22'', un sector de fuegos de 360º y pudiendo tirar de 90º a -5º por el frente de mar (contra submarinos y lanchas rápidas). Disparaban un proyectil envainado de 15 kg, con una carga de proyección de 3'850 kg y una velocidad inicial de 800 m/s. La longitud de su magistral y líneas de fuego es de 36'80 m, estando separadas sus piezas entre si 8 metros. Se la dotó de Dirección de Tiro Vickers, como a sus hermanas, compuesta de telémetro y predictor, colocados en una posición central en la terraza de los repuestos, tras las piezas.


El Atalayón con sus 4 piezas recién instaladas

        Su misión fundamental era la defensa antiaérea del grupo de baterías de cabo Tiñoso (Castillitos, Jorel y, posteriormente, la Loma Larga). Para ello se les asigna una plantilla, teórica, a cada una de las baterías antiaéreas de: 1 Capitán, 2 Tenientes, 1 Alférez, 1 Brigada, 5 Sargentos, 6 Cabos, 1 artillero de 1ª y 61 artilleros.


Castillitos y Jorel desde El Atalayón, 27-9-2017

         El 20 de septiembre de 1933, el Teniente Coronel Ingeniero Comandante de la Comandancia de Obras de Cartagena, emite un certificado referente a la batería del Atalayón, en el que se describen las instalaciones construidas por las obras ejecutadas en el año 1931, correspondientes a la propia batería: un edificio colindante de 2 plantas para taller, almacén y dependencias de personal, y un aljibe de unos 300 m³ de capacidad.



Local destinado a almacén, foto de febrero de 2015

          Durante la Guerra Civil estuvo encuadrada en la DECA (Defensa Especial Contra Aeronaves), como 5ª batería. Al comienzo de la misma, y tras los primeros bombardeos de la ciudad, se aceleran las obras de las nuevas baterías de Los Dolores y Sierra Gorda. Al no contar con las piezas suficientes para el artillado completo de estas nuevas posiciones, solo 4 cañones en el Parque de Artillería de los 8 que debían llegar desde Ferrol, se decide desmontar 2 piezas del Atalayón y otras 2 de Cabo Negrete, para que estas baterías de nueva planta completaran la cobertura antiaérea de la ciudad y de la Base Naval (3). Nunca recuperaron sus piezas, ya que en febrero de 1937 fueron enviados, desde Cartagena, cañones de 105 mm a Valencia, Albacete y Barcelona (5).

4ª pieza de El Atalayón, años 30.
Foto: Sáez. Propiedad de Juan A. Hernández.


Barbeta de la 4ª pieza, 27-9-2017.

          El 15 de marzo de 1937 fue aprobado el proyecto para alojamiento definitivo de tropas, con un presupuesto de casi 280.000 ptas. (1.682 €).(Ver: Acuartelamientos de Portmán y el Campillo) Se proyectó y terminó el pabellón de oficiales; el edificio para comedor, cocina y otros servicios; las letrinas. Se proyectó el dormitorio de tropa y Clases, pero, al finalizar la guerra, solo se había realizado el desmonte del terreno (6). Escribió F. Santaella en “La Artillería en la defensa de Cartagena y su Base Naval”, (Pag. 178), referente a este edificio: «...que no pudo ser enterrado, de modo que se protegió con un techo de hormigón armado de 2 m de espesor, y en su muro SE, que daba al mar, se colocaron abultados de mampostería para su enmascaramiento (situado frente a los plantones)». La mampostería está en ese lugar, el dormitorio no he sabido emplazarlo.


Pabellón de oficiales, 29-9-2017

Interior del pabellón de oficiales en 2015
Edificio para comedor-cocina, en primer término
         
            El 26 de abril de 1937, realiza, por error, algunos disparos sobre un avión republicano. En total, Roldán, el Conejo, Los Dolores y Atalayón efectuaron 24 disparos sobre él (4).

        En 1940 se encuentra “En Armas”, encuadrada en el Grupo Antiaéreo del Regimiento de Artillería nº 3, con la denominación de 1ª Batería.
El 26 de abril de 1945 recibe la denominación de C-50, al continuar en la situación de “En Armas”, integrada en el Regimiento de Artillería Mixto de Costa y Campaña nº 3.

         En diciembre de 1946, el General Jefe del Estado Mayor Central aprobaba el Proyecto de defensa inmediata de las baterías. En virtud de ello, se construyen en el Atalayón los 2 nidos para fusiles ametralladoras, que se conservan actualmente. Además, el proyecto contemplaba la utilización de 125 rollos de alambre de espino (8'6 toneladas), para cerrar el perímetro de la instalación.






Fue desartillada en el año 1952. Sus 2 cañones restantes, junto a los 2 de la C-53 (Negrete), sirvieron para reartillar la batería de Los Dolores, asignándole a esta el indicativo C-50. En 1965 quedan fuera de servicio todas las baterías antiaéreas, por aplicación de lo dispuesto en la reorganización del Ejército realizada por el general Camilo Menéndez Tolosa. Carentes de valor táctico por lo anticuado del material y su disposición en emplazamientos fijos.

Se conservan la garita de entrada; cochera, con foso para reparación de vehículos; las barbetas y repuestos de las piezas; el pabellón de oficiales (en la curva frente a la cochera); el comedor y cocina (a continuación del edificio de plantones, en su parte baja); el edificio de plantones. En 2016, cedió en suelo del primer piso de este, en la parte correspondiente a la cocina, despensa y aseos, cayendo sobre el antiguo almacén. El resto del edificio se encuentra apuntalado.


14 de enero de 2016
27-9-2017


Interior del edificio de plantones
27-9-2017


           En 2006 son compradas las baterías de Cabo Tiñoso (Atalayón, Castillitos y Jorel) por el Ministerio de Medio Ambiente al de Defensa, junto con el grupo de Cala Cortina; Aguilones (C-7) y El Conejo (C-52); Posición X y Cabo del Agua; La Chapa (C-8), por 8 millones de €.

Cartel existente junto a los repuestos del Atalayón


        Durante el final de 2015 y 2016, la empresa Urdemasa realizó obras en los edificios de la batería del Atalayón, promovidas por la D. General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar, con una inversión de 195.188'2€. Estas obras consistieron en la consolidación de las fachadas del pabellón de oficiales, del comedor-cocina y cocheras. Además de consolidación y retirada de elementos decorativos en mal estado de la fachada de los repuestos de la batería, su reparación o sustitución por nuevos en las piezas de peor conservación. En el centro de ella, en el tímpano del frontón que remata la puerta, vuelve a lucir el escudo de España, tras muchas décadas desaparecido. Se colocaron sistemas de cierre de todos los vanos de los edificios anteriores. Por desgracia, el dinero no ha dado para arreglar el edificio de plantones, que quedará para otra ocasión, si llega. Como dijo el encargado de la obra: “Aquí te puedes gastar el dinero que quieras, que hay donde hacerlo”.




Fachada de los repuestos el 14 de enero de 2016

Fachada de los repuestos el 23 de octubre de 2016

Está catalogada como Bien de Interés Cultural, en su categoría de “Monumento”, con código R.I.-51-9995 y fecha de declaración 7-8-1997. Quedando de esta forma protegida por la ley 16/1985 de 25 de junio de 1985 del Patrimonio Histórico Español por la que se establecían medidas de protección para que se pudiera conservar y mostrar a la sociedad para su disfrute y valoración, entendiéndose como “monumento”: aquellos bienes inmuebles que constituyen realizaciones arquitectónicas o de ingeniería, u obras de estructura colosal siempre que tengan interés histórico, artístico, científico o social.

Es propiedad del actual Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, asignada a la dirección General de la Costa y el Mar.

En el año 2020 varias rocas de grandes dimensiones cayeron sobre el camino de acceso, bloqueando el posible paso de vehículos de emergencia, hecho que fue puesto en conocimiento de la Demarcación de Costas en Murcia. Durante 2022, dichas rocas fueron retiradas y la empresa Tragsa realizó obras en la batería, con un presupuesto de 191.209'92 Euros. Gracias a estas obras, el piso superior del edificio de plantones vuelve a tener techo tras varias décadas (¿4, 5, 6? en los 90 ya había perdido la mayor parte de él). Se han colocado puertas en el almacén y taller del piso inferior, retirado escombros y reforzados los cerramientos de puertas y ventanas. También se han retocado enlucidos en el techo de la edificación de los repuestos, alicatándose -con poco acierto- el techo de la escalera central de acceso a las explanadas.

Aspecto del edificio de plantones con su nuevo techo. 21 de octubre de 2022

Vista de ambas plantas del edificio de plantones, con techo y nuevos cerramientos.
21-10-2022

Aspecto del camino de acceso al Atalayón en octubre de 2022.

El suelo del edificio de plantones, que es techo del almacén y taller, que no cedió en 2016, continua apuntalado. Ojalá, en otra futura inversión, le toque su arreglo.

Interior del edificio de plantones, con su techo nuevo y el
suelo que cedió en 2017, y el que no, apuntalado.
21-10-2022



Proyectil para cañón Vickers 105/45 (derecha)
Museo Militar Parque de Artillería
Cartagena
Jarra para 4 disparos de 105 mm.
Museo Militar Parque de Artillería
Cartagena.



Fachada del Atalayón con su escudo original,
años 30.



Capitel restaurado. 27-9-2017

Capitel original. 27-9-2017.









Notas

  1. La Artillería en la defensa de Cartagena y su Base Naval. Pag. 148-150.
  2. Estudio y catalogación de las defensas de Cartagena y su bahía. La Defensa de la Base Naval en época contemporánea. Pag. 296.
  3. Ídem, pág. 303.
  4. Ídem, pág. 318.
  5. La artillería en la Guerra Civil española, pág. 110
  6. La Artillería en la defensa de Cartagena y su Base Naval. Pág. 311


Bibliografía


    - “Estudio y catalogación de las defensas de Cartagena y su bahía. La Defensa de la Base Naval en época contemporánea”. Aureliano Gómez Vizcaíno y David Munuera Navarro.
    - “Estudio y catalogación de las defensas de Cartagena y su bahía. Catálogo de fortalezas de Cartagena”.
    - “La Artillería en la defensa de Cartagena y su base naval”. Federico Santaella Pascual. Editorial Áglaya, 2004.
    - “La artillería en la Guerra Civil española. (3ª Material reglamentario en 1936)”. Artemio Mortera Pérez y José Luis Infiesta Pérez. Quirón ediciones, 1999.
    - “Historia de la Artillería de Costa española”. Varios. Ministerio de Defensa, 2014.
    - “Planes de gestión de las baterías de costa en Murcia. Baterías de Cabo Tiñoso”. Demarcación de Costas en Murcia, Ministerio de Medio Ambiente.

miércoles, 17 de mayo de 2017

PROYECTOR DE LA PODARERA


El primer proyector para la iluminación del frente marítimo de Cartagena, se instala en una fecha indeterminada del año 1900, junto a la batería de Trincabotijas, artillada con cañones Krupp de 305 mm, alimentado por un grupo electrógeno cuyo motor había sido prestado por una industria civil de la localidad, con una dinamo inglesa.


La punta de La Podadera, con la batería, el proyector y, sobre ellos el antiguo faro.

En el año de 1904: ...se terminó el proyecto de «alumbrado» al servicio de las baterías, tanto los almacenes, repuestos, talleres de carga y alojamiento de tropa, como en la «iluminación» de los sectores de fuego de las mismas, realizados todos los trabajos de montura de generadores, cuadros, líneas y grupo Motor-Dínamo de los proyectores. Quedó la iluminación reducida a 4 aparatos, tres Soweter-Harleng de 90 cm (Trincabotijas, Podaderas y Sta. Florentina), y un Sucker-Siemens de 1,5 m (Algameca) que era el de mayor diámetro fabricado en aquella época ... En repetidas experiencias se determinó el alcance eficaz de los proyectores, dando 3.000 a 3.500 m los de 0,90 m, 5.500 el de 1,50 m (APAC; Historial del Regimiento de Artillería Mixto de Costa y Campaña).


Vista sobre el proyector: Trincabotijas, islote de Escombreras, parte de la Fausilla
y del puerto de Escombreras.
Entrada a la antigua instalación.


El proyector nº 1 (1), La Podadera, está situado junto a la batería del mismo nombre, sobre una cota de 20 m sobre el mar. Se pueden apreciar en la instalación una pequeña sala donde se guardaba el proyector (refugio); justo enfrente, el emplazamiento del grupo electrógeno; los raíles para trasladar el foco desde su alojamiento a la Posición de Combate; un pasillo de acceso y una estrecha galería de servicio y ventilación.


Acceso al proyector, al frente la galería de ventilación.
Pasillo de acceso.
Antiguo emplazamiento del grupo electrógeno.


Características:

- Clase: Soweter-Harleng (2), de costa.
- Diámetro: 90 cm.
- Voltaje: 68-70 V.
- Amperaje: 120 A.
- Grupo electrógeno: generador de explosión independiente.
- Motor: Fiat de gasolina; potencia: 25hp.
- Generador: dinamo Siemens de 95V, 185 A, a 1.000 r.p.m.
- Misión táctica: exploración fija desde un ángulo de 170º.
- Misión eventual: exploración móvil y tiro desde 170º hasta 250º, tardando 3 minutos en recorrer los 80º de su zona.

Alojamiento del proyector (refugio).
Raíles para el traslado del proyector, del refugio a la posición de combate.

Vistas desde la Posición de Combate del proyector de La Podadera.

Tras la Guerra Civil, los 4 proyectores antiguos, continuaron en sus emplazamientos, aunque carentes de utilidad práctica para el despliegue del material Vickers del plan de 1926, por su corto alcance, y de las piezas Krupp del artillado de finales del siglo XIX, de las que estaban próximos, pues este material fue desmontado y trasladado al estrecho de Gibraltar en 1941.
Aunque no he encontrado la fecha exacta en la que fueron desmontados, en “Arquitectura militar defensiva en la Base Naval de Cartagena” (pag. 55) dice sobre los proyectores: «...en el 1958, se depositaron en el Parque de Artillería». Sin embargo, del modelo London Electric z74/39 de 200 cm, desplegado en la misma década y dado de baja por el Ejercito en 1974, aún se conservan los carros que portaban el foco en 2 de sus 5 emplazamientos, y restos de los cristales que lo cerraban en al menos 3, lo que me lleva a pensar que este modelo no fue retirado en aquella fecha, y referirse a los instalados en 1904, siendo el de La Podadera uno de ellos.

Proyector de La Podadera, vista exterior.
Forjado del edificio del proyector.


1. Así aparece nombrado en el “Informe Reservado”, realizado en 1942 por el Reg. de Art. nº 3.
2. Existe una discrepancia respecto al nombre correcto del proyector. Federico Santaella en “La Artillería en la defensa de Cartagena y su Base Naval” lo llama Souter-Harleng; en el “Catálogo de fortalezas de Cartagena” y en el catálogo de “Arquitectura militar defensiva en la Base Naval de Cartagena”, publicado por AFORCA, con motivo de las “IX Jornadas sobre Fortificaciones”, viene nombrado como Soweter-Haleng. Es esta la denominación que hemos reproducido por venir del Historial del Regimiento de Artillería.

Vista hacia el interior de la antigua instalación.
Decoración de uno de los muros.
Vista del dique, faro y parte del fuerte de Navidad. Y de la chimenea de la desaparecida fundición de Peñarroya.
Panorámica desde la posición de combate del proyector.

El buque Visions of the Seas partiendo del puerto de Cartagena. 1 de mayo de 2017



Más fotos: facebook/Baterías de costa y A.A. de Cartagena/proyector Podadera



Bibliografía
  • Estudio y catalogación de las defensas de Cartagena y su bahía. La Defensa de la Base Naval en época contemporánea. Aureliano Gómez Vizcaíno y David Munuera Navarro.
  • Estudio y catalogación de las defensas de Cartagena y su base naval. Catálogo de fortalezas de Cartagena.
  • Arquitectura militar defensiva en la Base Naval de Cartagena. Editado por AFORCA, con motivo de las “IX Jornadas sobre Fortificaciones”, e impreso por la editorial Áglaya en 2009.
  • La Artillería en la defensa de Cartagena y su Base Naval. F. Santaella Pascual. Áglaya, 2006.
  • La Artillería de Costa en el Campo de Gibraltar 1936-2004. César Sánchez de Alcázar. AF Editores, 2006.

martes, 3 de enero de 2017

TORRE DE SANTA ELENA

       La Torre de Santa Elena, conocida como Torre de La Azohía, y en textos antiguos denominada como Torre de Santa Catalina, se encuentra situada sobre la punta de La Azohía, a una altitud de 70 metros sobre el nivel del mar, en el término municipal de Cartagena, a unos 25 km de la ciudad.
        Se trata de la fortificación para la defensa del litoral más antigua que se conserva en el municipio de Cartagena.



ARQUITECTURA

       Diseñada por Juan Bautista Antonelli, ingeniero de Felipe II, se construyó en mampostería ordinaria trabada con mortero de cal por un maestro alarife. De planta hexagonal, con 7 metros de lado en la base, con un pequeño escarpe troncocónico y 16 metros de altura, con muros verticales, consta de 2 pisos abovedados.




        En el primero se encuentra la puerta de entrada, a 4'7 m sobre el nivel del suelo, se accedía a ella mediante una escala de cuerda, desde la restauración de 1989-90 mediante una escalera de caracol de acero y fundición. Dispone de una chimenea y aljibe introducido en la base de la torre, que se abastecía del agua de lluvia recogida de la cubierta.


      Se accede a la segunda planta, y a la terraza, mediante una estrecha escalera de caracol de ladrillo. Esta planta presenta 9 vanos para iluminación del interior y defensa de la torre.





       En la terraza se situaba la artillería, razón de ser de la torre, además de una garita (la letrina), habitación para los torreros y otra para los efectos de artillería. Sobre la puerta de acceso se disponía de un pequeño matacán para la defensa de esta. Estas dependencias desaparecieron con los años y la ruina del edificio, con la restauración promovida por la Comunidad Autónoma no se volvieron a levantar.


HISTORIA

        Corría el año de 1580, cuando se diseña un Plan de Defensa para fortificar el litoral del antiguo reino de Murcia con, hasta 36 torres costeras, desde Águilas a San Pedro del Pinatar. Como es habitual, la lentitud y la falta de dinero, hizo que solo se construyeran 10 (2), y en un periodo muy prolongado en el tiempo: San Juan (Águilas), Cope, Almazarrón, La Azohía, Cap-Negre, Portmán, Cabo de Palos, Encañizada, Estacio y Pinatar. Cumpliendo una doble labor, además de la defensiva, propia de la fortificación. También la fiscal, de represión del contrabando y de las actividades no regladas (como la venta de pescado fuera del ámbito de la Compañía Mayor de la Pesquera de Cartagena)(1), que no cesaría hasta su abandono en el s. XIX.

       La torre de Santa Elena se termina de construir en 1589 (2), según los planos ideados por el ingeniero, de origen italiano, Juan Bautista Antonelli, reinando Felipe II. En su origen, la torre estuvo almenada.

       Fue reformada en el siglo XVIII, en el cartel informativo que hay en su acceso puede verse un plano de esa centuria, con las almenas ya sustituidas por merlones.


Plano del siglo XVIII, situado en el cartel informativo cerca de la torre.
        
         En los años 1706, 1716 y 1741 contaba con 3 cañones (3), sin especificación de tipo.
         En 1788, Ricart decía de ella: «Situada donde termina la cordillera que viene desde Cartagena y defiende la gran ensenada a cuyo O está el puerto de Almazarrón...»«... Su dotación es de 1 alcayde y 3 torreros» (2). Ese año su artillería la componían 1 cañón de hierro de a 8 y otro de a 4, y un cañón de bronce de a 3 con sus pertrechos y municiones (3).
         En 1815, M. Sentmenat afirma sobre ella: «Tiene 5 torreros y 3 piezas. En regular estado de defensa y artillado» (2).
        En 1840, Sedano, Carcelem y Llopis contaban: «...para guerra regular estado. Tiene 2 piezas de hierro de a 12 en mal estado de servicio» (2).
        En 1851 contaba con un cañón de bronce reforzado de a 12. El 18 de abril de ese año, una vez perdido su valor militar, fue entregada al cuerpo de Carabineros, encargado de las aduanas y de la represión del contrabando, con arreglo a las Reales Órdenes de 31 de agosto y 1 de octubre de 1848 (3). Manteniendo su uso hasta 1870, cuando es abandonada por su mal estado de conservación. Por su posición estratégica se proyectó derribarla y construir un fuerte o batería en el mismo emplazamiento, que no se llegó a realizar (2).

Torre de Sta. Elena antes de su rehabilitación
Foto: Memorias de Patrimonio. Intervenciones en el Patrimonio Histórico
 de la Región de Murcia. Inmuebles, Muebles y Etnografía. 1986·1991.
 (Servicio Regional de Patrimonio Histórico, Consejería
 de Cultura y Educación de la C.A.R.M.).

        Transcurre más de un siglo de abandono, que provoca su deterioro y el derrumbe de parte de su estructura, hasta que en el año 1989, mediante un convenio firmado entre la Comunidad Autónoma y el INEM, para la conservación de los castillos de la Región de Murcia, se consolidan estructuras y se restaura la torre, junto a la de Cabo Cope y Las Cumbres (Mazarrón). El 5 de mayo de 1989, se adjudica la obra a la empresa “Francisco Ruiz Cano”, con un presupuesto de 6.264.675 pesetas (37.651'45€). El 3 de mayo de 1990 se realiza la recepción provisional de la obra y el 18 de julio de 1991, la recepción definitiva. Intervinieron en el proyecto los arquitectos de la Consejería de Cultura: Rufina Campuzano, Félix Santiuste, Francisco Javier López y Rafael Pardo. La arqueóloga Ascensión Roldán Romero. El historiador Miguel Ángel Amante Nicolás. Y los arquitectos técnicos: Alberto Iniesta y Juan Carlos Molina (4).

Torre de Sta. Elena durante su restauración.
Foto: Memorias de Patrimonio. Intervenciones en el Patrimonio
 Histórico de la Región de Murcia. Inmuebles, Muebles y Etnografía. 1986·1991.
(Servicio Regional de Patrimonio Histórico, Consejería
 de Cultura y Educación de la C.A.R.M.).
     
       A continuación se reproduce parte de la Memoria elaborada por el Servicio Regional de Patrimonio Histórico sobre las intervenciones realizadas, que por su interés creo que merece ser conocido.

        «El interior… se divide en dos plantas abovedadas accediendo a la segunda planta y cubierta a través de una escalera interior de caracol de la que únicamente quedaban los dos primeros peldaños y las improntas de los peldaños en el muro, habiendo desaparecido todo el último cuerpo que accedía a la terraza.
       La primera planta …disponía únicamente del vano de entrada, una chimenea y un aljibe introducido dentro del relleno...» de la base.


Interior del aljibe

«La segunda planta disponía de ocho vanos, algunos de ellos cegados, y sobre la que descansa un cañón que estaba situado en la cubierta, que cayó a esta planta al hundirse la bóveda de la cubierta y que fue imposible mover con los medios que se disponía. La cubierta existente era de placas de piedra y había desaparecido en un 40%, al haberse hundido parte de la bóveda en la zona de la escalera.


En la segunda planta descansa un cañón que estaba situado en la cubierta,
que cayó a esta planta al hundirse la bóveda de la cubierta y que fue imposible mover
con los medios que se disponía.

        La investigación arqueológica permitió documentar que el pavimento original era de ladrillo colocado a espiga. Aunque no se pudo identificar la altura del antepecho y del remate de la escalera, si existía documentación planimétrica de la torre original.
        En esta primera fase se consolidaron las estructuras exteriores, se reconstruyeron los muros, se apuntaló la bóveda de la cubierta y se abrieron todos los huecos originales...
        Se procede a la restauración de la bóveda de la cubierta, mediante la realización de un zunchado perimetral y una losa nervada de hormigón armado, conectada a la bóveda de piedra existente, construcción de la cubierta con ladrillo macizo, reconstrucción de la escalera interior con doble rasilla y peldaños de ladrillo, picado de todos los paramentos interiores y posterior revoco, pavimentación del nivel de la planta primera y segunda con un pavimento de china y mortero de cal lavado y construcción en hormigón del frente de la chinera dela planta primera donde se gravó la fecha de la restauración.
     ...Para permitir el acceso visitable se planteó como solución común a todas las torres, la construcción de una escalera de caracol exterior, con peldaños independientes de fundición sobre un vástago de acero, barandilla de acero inoxidable 316... utilizando materiales que pudieran resistir al ambiente agresivo sobre el que estaban expuestas».




         En el año 2009, la Demarcación de Costas en Murcia cierra la torre y los accesos, tras gastar 600.000 € en la reparación de la misma: puerta, escalera, aljibe, arreglo y cierre de bóveda del proyector de costa, edificio próximo, habilitación de un mirador en la posición de combate de dicho proyector y arreglo del camino. La torre y su entorno se habían convertido en un vertedero de basuras, con pintadas y roturas de elementos (5). La Demarcación se mostraba entonces dispuesta a «ceder la gestión de las visitas a una asociación que garantice el buen uso del inmueble y gestione de forma responsable su administración»(5). A fecha de hoy eso no se ha producido.

      Por hallarse dentro del dominio público marítimo terrestre, la gestión de la torre y su entorno, depende de, la anteriormente citada, Demarcación de Costas, dependiente de la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar del actual Ministerio de Transición Ecológica.



        La torre de Santa Elena está catalogada como Bien de Interés Cultural en su categoría de “Monumento”, incoándose expediente por parte de la Comunidad Autónoma el 15 de diciembre de 1986, B.O.R.M. de 22 de enero de 1987 (corregido en el del 22-1-1988). Quedando de esta forma protegida por la ley 16/1985 de 25 de junio de 1985 del Patrimonio Histórico Español por la que se establecían medidas de protección para que se pudiera conservar y mostrar a la sociedad para su disfrute y valoración, entendiéndose como “monumento”: aquellos bienes inmuebles que constituyen realizaciones arquitectónicas o de ingeniería, u obras de estructura colosal siempre que tengan interés histórico, artístico, científico o social.









         En las inmediaciones de la torre de Santa Elena, se localizan un par de construcciones que se asemejan con algunos de los proyectores de costa que jalonan la costa cartagenera, como La Torrosa, Cabo de Agua o Punta Negra. Consta de un edificio de techo abovedado para guarecer el proyector; una pequeña explanada delante de él (posición de combate), habilitada como mirador por la Demarcación de Costas; un edificio, a cota superior, que sería el alojamiento de los sirvientes de dicho proyector.




        Respecto a él, lo encontramos señalado como uno de los proyectores de exploración que se establecieron en el Plan de Iluminación del frente marítimo, aprobado el 23 de julio de 1935, junto a los de Cabo Tiñoso, La Terrosa, Cabo de Agua y Cabo Negrete (La Artillería en la defensa de Cartagena y su Base Naval, Federico Santaella Pascual, pag. 244). No volviendo a aparecer referencias en el resto de la obra.




        Aureliano Gómez-Vizcaíno (Castillos y Fortalezas de Cartagena, Aforca 1997, página 75), lo sitúa junto a la torre, construido después de la Guerra Civil para facilitar el tiro nocturno de las baterías de Cabo Tiñoso. Aunque su nombre no aparece entre los que se construyeron durante la Guerra Civil, ni los que se desmontaron una vez terminada esta. Y posterior al fin de la contienda no se levantó ninguno de nueva planta.











BIBLIOGRAFÍA