MEMORIA LÓPEZ PINTO/1

domingo, 15 de julio de 2018

EL JOREL, C-2

La batería de la loma de El Jorel se encuentra situada en el extremo de Cabo Tiñoso, a continuación de la batería de Castillitos (C-1), sobre una cota media de 218 metros de altitud. Dista de la ciudad de Cartagena 13.500 metros en linea recta, unos 30.978 metros por los caminos (1), es la batería de Costa más alejada del despliegue defensivo de la Base Naval.
Está rodeada de unos imponentes acantilados a ambos lados de ella. En los días despejados, la visión del cabo, desde el antiguo Frente Izquierdo de la bocana del puerto de Cartagena, se torna espectacular, emergiendo del Mediterráneo con su imponente y pétrea silueta.


El Jorel visto desde Castillitos. 18 de julio de 2010.

 La orografía, distancia a la Plaza, extrema sequedad de la zona, la falta de medios de transporte y la propia vida militar, imponían unas duras condiciones de vida, sobre todo en sus primeras décadas de servicio. 


Ocaso sobre Cabo Tiñoso, visto desde la batería de Santa Ana, en el frente izquierdo. 19 de noviembre de 2017.

ARQUITECTURA

Se construyeron 4 explanadas para artillar cañones de costa Vickers de 15'24 cm de calibre por 50 calibres, modelo de 1923, fabricados, con licencia de la casa matriz, en Reinosa por la Sociedad Española de Construcción Naval. Sobre una cota de entre 215 y 223 m sobre el nivel del mar, y una magistral de fuegos de 127 m.


Vista aérea de El Jorel

En la retaguardia, desenfiladas de las vistas desde el mar, se construyeron los repuestos para las piezas, compuestos por: una cámara de ascensores, de 33'60 m²; una sala para cargas de proyección y otra para proyectiles, de 12 m² cada una, capaces para 300 disparos. Estos locales se cubrieron con una losa de hormigón armado de 1 metro de espesor.


Fachada de los repuestos de la 3ª pieza de El Jorel. 23 de octubre de 2016.

Se diferencian los repuestos nº 1 y 4 de El Jorel del 2 y 3, y de los construidos en las otras 3 baterías del mismo calibre, en que las salas de proyectiles y cargas anteceden a la cámara de ascensores, careciendo esta de entrada propia, como si tiene el resto. Siendo estas salas, más estrechas y con más fondo que las centrales, debido a la estrechez del terreno.


Fachada de los repuestos de la 4ª pieza de la C-2.
Sólo tienen entradas los repuestos de cargas y proyectiles, careciendo la sala de ascensores.

Entre las piezas 2ª y 3ª, se construyó un taller de 40 m² y 2 almacenes a ambos extremos de 15 y 21,50 m².


Fachada del almacén entre la 2ª y 3ª pieza. Al fondo el edificio de la Sala de máquinas.

Interior del almacén.
Las vigas de hierro del techo están comidas por
el óxido.

La Memoria descriptiva de construcción de El Jorel recoge lo siguiente:
«Dado el carácter de esta obra, no proponemos nada monumental, sólo una fachada seria y sencilla y si la piedra procedente de los desmontes admite una ligera labra, esta se utilizará en las fachadas, caso contrario se hará con bloques de cemento.
Las obras de ornato se limitarán al revestimiento de jambas y dinteles en puertas y ventanas y a las cornisas que coronan los edificios».

En la loma inmediata se construyó el edificio de plantones y dependencias anexas: cocina, despensa, aseo; además de aljibe y pozo Moura. Posteriormente se acondicionó como taller y almacenes, como se puede ver en la actualidad.

Estos edificios cuentan con fachadas que son imitación del Neoclásico.





El edificio para la Dirección de Tiro y Puesto de Mando, se construyó a menor cota que la batería y cercano al faro, teniendo que cruzar un túnel excavado en la roca para llegar a ellos. En un local de 3 plantas se situaron el generador eléctrico, para servicio de la dirección de tiro, en su planta más baja. Sobre él, el puesto telemétrico y Alza Directora. Por último, y sobre los anteriores, el Puesto de Mando de la batería. Algo más adelantado se situó el Puesto de Observación. Tras ellos hay una pequeña construcción para descanso de los sirvientes de estas dependencias.


Edificio de la Dirección de tiro y puesto de mando, en los años 30. Foto: Casaú.
Propiedad de Juan A. Hernández Ruiz
Edificio de la Dirección de tiro y puesto de mando. 23 de octubre de 2016
Obreros durante la construcción del tunel.
Foto: Casaú. Propiedad de Juan A. Hernández Ruiz
Salida del tunel hacia la dirección de tiro.
Octubre de 2016.

Mas adelantado, en dirección al faro, se encuentra el emplazamiento para un proyector de costa, con su refugio, posición de combate y  edificio para el grupo generador.




Durante la Guerra Civil se construyó la batería (dormitorio) de tropa; el comedor y la cocina se terminaron después del fin de la guerra.


Vista de El Jorel desde el puesto grafométrico nº1 de la D. de T. de Castillitos.
En la esquina inferior derecha el edificio de la batería de tropa.

HISTORIA

Por Orden Comunicada de 20 de mayo de 1927, se aprobó el asentamiento de la batería como parte del despliegue de defensa de las Bases Navales de Menorca, Ferrol y Cartagena, conocido como Plan Primo de Rivera y aprobado el 13 de julio de 1926. Con un presupuesto de obras de 567.100 ptas (3.408'34 €), la construcción de las explanadas necesarias para el artillado de la Batería de la loma de El Jorel, en Cabo Tiñoso, comenzó el 20 junio de 1929 y se terminaron el 31 de diciembre de 1930. Fue autor del proyecto de construcción de esta batería el capitán de Ingenieros D. Nicanor Martínez Ruiz, quien también dirigió las obras.

La loma de El Jorel durante su construcción

Para emplazar esta batería, Castillitos y el Atalayón el Estado adquiere 233'6147 ha a D. Pedro Torres Martínez, por una cantidad de 46.722´94 pesetas (280'81 €). Correspondiendo a El Jorel 17.995'62 m². La finca denominada “Cabo Tiñoso” quedó afecta al Ramo de Guerra, levantándose escritura pública de Compra-Venta el 30 de diciembre de 1931 por D. Fausto Suárez Pérez, notario del Colegio de Albacete, inscribiéndose en el Registro de la Propiedad nº1 de Cartagena el 24 de febrero de 1932, en el tomo 363, 3ª Sección, folio 56, inscripción primera, finca nº 27.626. (2)


Límites de la finca "Cabo Tiñoso"


La construcción de la batería resultó de lo mas difícil por los problemas del terreno (duro y estrecho), ausencia de caminos de acceso y la falta de agua. Sobre esto, Federico Santaella escribió: «Los escarpados que rodean la morra de El Jorel eran de mayor altura que la cota de las obras proyectadas, por lo que se tuvieron que realizar grandes desmontes sobre roca dura...» y «... no solo por la cantidad de obras de desmonte que hubo que acometer, sino también por la inexistencia de caminos y accesos que hicieron muy difícil el acarreo de materiales, vehículos y personal a la obra. El líquido, imprescindible para consumo humano y confección de argamasas, se llevaba en barriles, a lomos de bestias, porque en los primeros meses tan solo existía una pista que, a malas penas, facilitaba el tránsito de carruajes.

Los obreros trabajaron en condiciones penosas, a veces colgados de guindolas sobre los acantilados que…  se elevan a más de 200 metros sobre el nivel del mar».
El volumen de desmontes y excavaciones fue de 12.600m³.


Explanada y repuestos de la 1ª pieza durante su construcción.

Explanada y repuestos de la 1ª pieza de la C-2.
23 de octubre de 2016.

Para el acceso a la batería se construyó una carretera de 5'5 metros de ancho y 978'04 metros de longitud, que comunicaba la posición de Castillitos con la de El Jorel. Fue autor del proyecto el comandante de Ingenieros Antonio Navarro Serrano. Los terraplenes para ella se construyeron con los materiales obtenidos en los desmontes, para los cuales se utilizaron barrenos, debido a la dureza del terreno. El coste de la construcción fue de 200 ptas. el metro lineal, 195.608 pesetas totales (1.175,63€).

Camino de acceso a El Jorel desde Castillitos, a la derecha el camino
asfaltado que va al faro de Cabo Tiñoso.

Las piezas fueron montadas durante los años 1931-32, cuatro cañones de Vickers 152,4/50:
  • 1ª pieza, tubo nº 10, fabricado en 1928.
  • 2ª pieza, tubo nº 38, fabricado en 1928.
  • 3ª pieza, tubo nº 39, fabricado en 1928.
  • 4ª pieza, tubo nº 49, fabricado en 1932. (2)
Montaje de la cuna en la cureña de un
Vickers 15'24 cm.
Visita de mandos militares a El Jorel durante su artillado.
Autor desconocido. Propiedad de Juan A. Hernández Ruiz.

Con un alcance de 21.600 metros, con carga normal o de servicio (guerra), de 15'5 kg de pólvora; 16.600 m con carga reducida (ejercicio), de unos 12 kg. Disparaba 4 tipos de proyectiles: 2, para ejercicios y experiencias; y 2 de guerra: rompedor o de alto explosivo (cargado con 3,150 kg de trilita moldeada), perforante (cargado con 0,909 kg de trilita). Todos con un peso de 45,360 kg. Contaba con una dirección de tiro (Alza Directora) Vickers, adosada a un telémetro de base horizontal de 4'57 m, que se conservan en el Museo Militar de Cartagena.


Telémetro y Alza Directora Vickers existente en el Museo Militar de Cartagena,
edificio Parque de Artillería.


Componían su plantilla (teórica), 1 Capitán, 1 Teniente, 1 Brigada, 2 Sargentos, 1 Mecánico electricista de armas, 1 Mecánico ajustador de armas, 1 Sanitario, 4 Cabos 1º, 16 Cabos y 70 Artilleros.

El día 4 de mayo de 1933 realizó las pruebas de explanada y la recepción definitiva. Durante la Guerra Civil quedó reducida a sólo tres piezas, la cuarta fue desmontada en 1937 para llevarla al nuevo artillado de la bahía de Almería.


1ª y 2ª pieza durante unos ejercicios de tiro.


Durante la guerra se construye el dormitorio de tropa, quedando a medias el edificio de comedor y cocina de tropa. También se realiza la explanación del terreno para el edificio de Oficiales.

Interior de la batería de tropa. 23 de octubre de 2016.

El día 6 de marzo de 1939, sublevada contra el Gobierno de la República, sobre las 19:30, por orden del Teniente Coronel Arturo Espa, El Jorel lanza una andanada sobre La Parajola, que había sido tomada por una compañía de infantería de la 206 brigada, al mando del capitán Cristóbal Guirao. Los 3 impactos dieron en las cercanas elevaciones de La Algameca y se desistió de continuar por la imposibilidad de alcanzar el objetivo, dado que La Parajola no entraba en su sector de fuegos. Ese mismo día, Espa recibe la comunicación de que por la falda del Castillo de Galeras se ven avanzar fuerzas en dirección a las baterías de Fajardo y de La Podadera, por lo que dio orden a El Jorel para que sin dejar de prestar atención a La Parajola tirase sobre dicha falda, e incluso a las mencionadas baterías, si las tropas las ocuparan.


3ª pieza de la C-2.
Cerro donde se estableció La Parajola y el monte y fuerte de Galeras detrás.


En la noche del 6 al 7 de marzo las baterías de Cabo Tiñoso no responden a las señales ópticas de los heliógrafos. Cerca del orto, Espa llama por teléfono, sin obtener respuesta, lo que le lleva a pensar  que han pasado a poder de las fuerzas de la 206 Brigada. Los artilleros de las baterías del Atalayón y Castillitos se habían replegado, previamente, sobre El Jorel, inutilizando las piezas de ambas baterías.


En 1944 se encuentra en la situación de “En Armas”, con la denominación de 3ª batería, perteneciendo al Regimiento de Artillería nº 3 y permanecía artillada con solo 3 cañones. El regimiento, a su vez, formaba parte de la Agrupación Especial de Costa de Cartagena, mandada por un general de brigada de Artillería, que contaba con tropas de Infantería (Regimiento Sevilla nº 40), Ingenieros, Intendencia y destacamento de automóviles.


En febrero de 1945 el regimiento cambia de nombre, pasando a denominarse Regimiento de Artillería Mixto de Costa y Campaña nº 3 (1945-1947). Es en este periodo cuando, procedentes de Reinosa, se reciben 3 cañones de 15'24 cm, recuperando El Jorel (tubo nº 49. Reinosa, 1932), La Chapa y La Parajola su 4ª pieza. El 26 de abril de 1945 se cambió la denominación de las baterías, correspondiéndole el indicativo C-2.



4ª pieza, tubo nº 49, fabricado en Reinosa en 1932.

Cañón 15'24 cm Costa. Modelo Vickers 1923 - Nº 43
Peso 8.636 kg
S.E. de C.N. - Reinosa 1932. 

Vista desde el interior de la 4ª pieza.

En diciembre de 1946 el General Jefe del Estado Mayor Central aprobaba el Proyecto de defensa inmediata de las baterías, ejecutándose en los años siguientes. En virtud de ello, se construyen en El Jorel 2 nidos para fusiles ametralladoras. Además, el proyecto contemplaba la utilización de 109 rollos de alambre de espino (7'5 toneladas), para cerrar el perímetro de la instalación. En este periodo, de septiembre de 1947 a final de noviembre de 1957, el Regimiento se denominó “de Artillería de Costa de Cartagena”,  y la C-2 estuvo encuadrada en el 1º Grupo de Costa.





De las duras condiciones de vida da fe el testimonio de Luis García Madrid, destinado en ella en 1959 (ya Regimiento de Artillería nº 6), siendo cabo 1º:
- No había agua corriente. El agua para el aseo o consumo se traía en cubos desde el aljibe, tú o un soldado si te hacía el favor.
- Ante la falta de vehículos particulares, que aún pocos españoles se podían permitir, la forma de ir y venir a Cartagena era con el camión de las provisiones, que bajaba una vez por semana al Parque de Artillería (los miércoles), o andando. Cuenta que su padre le compró una bicicleta para que fuera y viniera de cabo Tiñoso. En su primer viaje, salió de Barrio Peral hacia la batería y cuando estaba subiendo las cuestas del Cedacero, puso pie a tierra, escondió la bici en una cueva próxima a la carretera y siguió andando. En la siguiente ocasión que el camión fue a por suministros, él vino, pidiéndole al conductor que parara por donde estaba escondida, «tuve suerte de que no me la robaran, la eché a la caja del camión, y nunca más volvió».
- Los sábados, a partir de las 9 de la mañana, aquellos que estuvieran libres de servicio, podían marchar a pasar el fin de semana a casa. El autobús de La Azohía hacia Cartagena salía a las 8. "Pedí que nos dejaran salir antes para poder llegar a tiempo de cogerlo y no tener que ir andando a Cartagena", la parada era en el cruce de la actual E-22 y la RM-E23 (del Campillo de Adentro a cabo Tiñoso), unos 10 kilómetros desde El Jorel, que evidentemente hacían a pie. Me dijeron que NO.
- El Capitán, jefe de la batería, sólo podía venir “oficialmente” una vez al mes a Cartagena, el día de cobro, siempre y cuando le autorizara el Teniente Coronel Jefe del Grupo, si no, al mes siguiente... si le autorizaban.
- Un día, montado ya en la caja del camión para venir a la ciudad, se le acercó el Capitán y le encargó unas medias. Él, poco ducho en esos menesteres, le preguntó: “¿cómo las quiere? -  Pues normales”, contestó el otro algo molesto. “Ya, ¿pero de qué tipo? - Pues unas medias, hombre, unas medias”, respondió el capitán enfadado. “Pero, ¿como?¿de qué talla, color? - Marrones, hombre, y eso no tiene talla, son todas iguales, y... bájese del camión... que no se va, está usted arrestado”. Por preguntarle como quería las medias para su mujer...
- Los sábados por la tarde, en el Campillo de Adentro, se celebraba baile. El personal destinado en las baterías acudía a dicho evento. La primera vez que fui, conocí a una chica y estuve bailando con ella, ya anochecía cuando dijo que tenía que marchar a casa, “te acompaño”, le dije. Cuando llevábamos un poco andando me dí cuenta que una pareja iba detrás, y se lo comenté, “si, son mis padres”, dijo, con lo que me cambió un poco la cara. Seguimos caminando en dirección hacia la rambla de La Azohía, le pregunté que donde vivía, “en el cuartel de la Guardia Civil, mi padre está destinado allí”, con lo cual se me terminó de transformar la cara. Llegamos a la puerta del cuartel, me despedí de ella, saludé a sus padres cuando me los crucé y me alejé de allí tan rápido como mis piernas me permitían y sin que se notara que corría. Nunca volví a verla, y nunca más volví al baile.


En 1960 (1 de marzo) el regimiento pasó a denominarse Regimiento Mixto de Artillería nº 6, nombre que conservaría hasta 1984. Durante estos 24 años mantuvo sus 2 Grupos de Costa y a El Jorel en el primero de ellos, sucediendo los siguientes acontecimientos.

1960, desaparece la Agrupación Especial de Costa de Cartagena.


2ª pieza antes de 1965

Año 1965, se construyeron en los talleres del Parque de Artillería 16 armaduras metálicas para las piezas Vickers de 152,4. Con ellas se pretendía proteger el material y reducir las tareas de mantenimiento.


3ª pieza, 1998.

En 1966, debido a la escasez de plantilla, no se podía atender a las necesidades  de personal de las baterías de costa, por ello el Coronel del Regimiento decidió mantener con su dotación de personal a 2 únicas baterías, 1 por Grupo, teniendo el resto una dotación de vigilancia y mantenimiento. La C-2 se mantuvo “En Armas” en el Grupo 1 (Aguilones en el 2º), el resto quedaron “en cuadro”. En 1980, El Jorel mantenía la misma situación.
Durante la década de los 70 se construyeron dos casas, cerca de donde ahora está la antena del S.I.V.E. de la Guardia Civil, una para el capitán y otra para el teniente, la de capitán era la que estaba más al oeste, más cerca de la antena. Con el tiempo, mitad de los 80, la del capitán era la que utilizaban los cabos 1º y suboficiales cuando estaban de semana y  subían a la familia. La del teniente quedó de comedor y sala, también de oficiales, suboficiales y cabos 1º.


Cantina, detrás se ve parte de las fachadas de las viviendas.
Foto: www.amigosdelamili.com

Cuenta José Mª Escolano: un día que estábamos en la residencia y un teniente recién salido de la academia dijo que iba a hacer gestiones para artillar una pieza de 88 mm en la playa, para defensa próxima, y que si hacía falta se usaría un helicóptero Chinook. Cuando las baterías estaban en decadencia y cualquier repuesto básico costaba Dios y ayuda conseguirlo. Nos miramos entre nosotros el brigada, los sargentos y los cabos 1º y salimos corriendo porque nos descojonábamos; el uno, tengo que formar la batería; el otro, tengo que hacer el parte; cada uno con una excusa, y fuera riéndonos.

Enero de 1988. En la 4ª pieza de El Jorel el Cabo 1º Escolano con su hija.
Foto de José María Escolano

El 4 de septiembre de 1980, Agustín Rodríguez Sahagún, Ministro de Defensa, firma la Orden 31/80 donde se señalan las zonas de seguridad de, entre otras, la «Posición Cabo Tiñoso. Cartagena», estableciéndose en 400 metros a partir del perímetro de la instalación militar.


En 1984, con el cambio de denominación y de  organización del regimiento, las baterías de costa se integran en el Grupo de Artillería de Costa del Regimiento de Artillería Antiaérea nº 73 (GACTA III/73). Ya no volvió a haber más de 2, a veces 1, baterías “en armas”, y estas iban alternándose entre las 4 de 15'24, realizando ejercicios de tiro y Escuelas Prácticas de Artillería de Costa (EPACTA). Aunque el material y las instalaciones se mantuvo operativo y en perfecto estado de policía por el celo y obstinación de los jefes y artilleros, hasta su baja definitiva.


Visita de mandos militares a El Jorel durante su fase de artillado.
En la loma de enfrente se construiría el puesto grafométrico nº 1 de Castillitos.
Detrás el monte de el Atalayón.
Foto propiedad de Juan A. Hernández Ruiz.
En primer termino el edificio de plantones, detrás el edificio del comedor y cocina de tropa.
A su derecha garita, aljibe y antena de la G.C. Sobre ellos el edificio que se construyó originariamente
para uno de los telémetros principales de Castillitos, que nunca recibió. Posterior puesto grafométrico nº 1.


El 10 de marzo de 1992, la C-2 El Jorel, efectúa sus últimos disparos, realizando 8 de fogueo, contra blanco al garete; y 32 de instrucción, contra blanco remolcado. Mandaba la batería el capitán D. Francisco Arteaga Esparcia, era Jefe del Grupo de Artillería de Costa el Teniente Coronel D. Manuel Osuna Ballesteros. Mandaba el Regimiento de Artillería A.A. nº 73, el Coronel D. Álvaro García Fraces. Prestó su apoyo para estos ejercicios el remolcador de la Armada “Cartagena”.


El 1 de julio de 1993, en cumplimiento de lo dispuesto en la I.G. 1/93 (EME), del día 30 de junio, queda disuelto el GACTA III/73 y sus baterías de costa son dadas de baja.

La orden del Regimiento, correspondiente al 4 de julio de 1993, incluía lo siguiente:


ARTÍCULO ÚNICO:

En cumplimiento de lo dispuesto en la I.G. I/93, del día 30 de junio de 1993, queda disuelto el GACTA III/73.
La Artillería de Costa de Cartagena fue creada en 1882, con misión de defender la Base Naval de Cartagena, durante estos 100 años de existencia ha estado dotada en cada momento de su historia con los materiales y técnicas mas avanzadas del momento. Hoy, después de permanecer su férrea silueta durante un siglo como vigía permanente de nuestro litoral, es dado de baja, por no reunir las características necesarias para el combate actual. Esperemos que un futuro próximo, las posiciones que hoy se abandonan, sean ocupadas como antaño con los modernos materiales que para la defensa de costa existen, ya que por su misión, como la posición estratégica que ocupa nuestro litoral en el conjunto de la Alianza Militar Europea creemos necesario.


Como Coronel del Regimiento y antiguo componente del GACTA, quiero, al dar este adiós emocionado al Grupo, recordar a todos los artilleros que a lo largo de este tiempo han servido en él, así como felicitar a los artilleros y personal de la U.S.T. y M. (Unidad de Servicios, Talleres y Municionamiento) que a partir de hoy se integran en otras unidades del Regimiento por su abnegación, dedicación e ilusión puesta en su trabajo, que han hecho que hasta el día de la fecha, el material se encuentre en un optimo estado de operatividad y las instalaciones en perfecto estado de uso.

EL CORONEL
VILLAR DE HARO 


Retrato del Coronel D. Vicente Villar
De Haro, existente en la galería de coroneles
del Parque de Artillería, Cartegena.



En 1994 son vendidos, como chatarra, los 16 cañones de 15'24 cm y los 4 de 38'1 cm que artillaban la costa cartagenera, por un importe de 400.000 pesetas (2.404'05 €)(3). La batería de El Jorel quedó la última para ser desguazada, por ser la más alejada de la ciudad. Le seguirían, según los planes, Castillitos y Cenizas, cuyo achatarramiento era mas complicado. Mientras el soplete daba cuenta de las instalaciones de Aguilones, La Chapa y La Parajola, alguna conciencia se removió ante tal crimen, y las  gestiones en Madrid, incluidas las del Capitán General de Valencia, fructificaron en el indulto del material de la C-1, C-2 y C-9. De esta manera, la posición de El Jorel, conservó en sus emplazamientos sus 4 cañones Vickers de 152'4 mm.

El Jorel visto desde la batería antiaérea del Atalayón. 2015

En 1996 es retirado el destacamento que custodiaba El Jorel y Castillitos, comenzando su abandono y expolio, ante la pasividad de propietario y Administraciones.


El 7 de agosto de 1997, en un intento de frenar la degradación y saqueo de todas las baterías de costa, la batería de El Jorel (y el resto) es catalogada como Bien de Interés Cultural en su categoría de “Monumento”, con código R.I. (Registro de Inmuebles)-51-10.007. Quedando de esta forma protegida por la ley 16/1985 de 25 de junio de 1985 del Patrimonio Histórico Español por la que se establecían medidas de protección para que se pudiera conservar y mostrar a la sociedad para su disfrute y valoración, entendiéndose como “monumento”: aquellos bienes inmuebles que constituyen realizaciones arquitectónicas o de ingeniería, u obras de estructura colosal siempre que tengan interés histórico, artístico, científico o social. Pero esta declaración, sin la realización de acciones encaminadas a su protección, convierten lo anterior en papel mojado.


La primera pieza de la C-2 (la nº 10), las bocas de carga y descarga de proyectiles y cargas de los ascensores, el telémetro y alza directora y otros elementos de la batería se trasladaron al Museo Militar de Cartagena, antiguo Parque de Artillería, donde están expuestas.


1ª pieza de la C-2 en el Museo Militar de Cartagena. Mayo de 2013.
Motor para montacargas del cañón Vickers 152'4.

Boca de descarga de proyectiles, cangilón y
proyectil rompedor o de alto explosivo.



El 2 de septiembre de 2002, el Ministro de Defensa, Federico Trillo-Figueroa, firma la Orden DEF/2210/2002 por la cual se suprime la zona de seguridad de la instalación militar «Posición Cabo Tiñoso», tras haberse declarado «desafección y puesta a disposición de la Gerencia de Infraestructura y Equipamiento de la Defensa». 


En 2006, según Orden del Ministerio de Economía y Hacienda de 28 de diciembre, se dispone la afectación al dominio público con destino a la Dirección General de Costas del Ministerio de Medio Ambiente de las baterías de Cabo Tiñoso (Atalayón, Castillitos y El Jorel), junto con Cala Cortina (C-5); Aguilones (C-7) y Conejos (C-52); Posición X y Cabo de Agua; y La Chapa (C-8), por un importe de 8 millones de €. Su nuevo propietario realizó tareas de limpieza y desescombro, arreglo y derribo. Así, derribó las viviendas del capitán y el teniente construidas en la década de los 70; el edificio del comedor, cantina y cocina. Restauró, sin mucho éxito, parece un supositorio, la garita con forma de proyectil que hay en la entrada a la batería. Se pintaron las 3 piezas que se conservan en sus emplazamientos, vallaron aljibes, caminos y barbetas.


Garita en el acceso a la batería de El Jorel. 23 de octubre de 2016.

Carece de uso,  excepto por la antena del S.I.V.E. de la Guardia Civil.






Más fotos: facebook/bateriasdecostayantiaéreasdecartagena/C-2



Notas


 1. Plano de la Comandancia de Obras de la Plaza de Cartagena, fechado en 1934.
 2. Federico Santaella en “La Artillería en la defensa de Cartagena...” atribuye la adquisición de la finca “Cabo Tiñoso” mediante expropiación (pag. 145). En el “Plan de Gestión” de la Demarcación de Costas de Murcia, hacen referencia a ”Escritura pública de compra-venta”. No he encontrado anuncio de reversión de la propiedad a sus antiguos dueños o causahabientes en el B.O.E., procedimiento necesario tras la desaparición de la afectación al fin público a que estaban destinados dichos terrenos, en el caso de expropiación.
 3. Esta es la pieza que se conserva en su emplazamiento en la actualidad. Esto no quiere decir que fuera la que se instaló originalmente. Al inicio de la Guerra Civil la 4ª pieza de cada batería de 15'24 cm fue desartillada y mandada a Almería, donde se artillaron 2 baterías de 2 cañones. Mediada la década de los 40, recuperó un cuarto cañón, con año de fabricación diferente a los 3 existentes en la batería.
 4. Juan Lorenzo Gómez Vizcaíno Castelló. Conferencia “Fortificaciones de Cartagena”. ISEN, Cartagena. 22 de mayo de 2017.

Fuentes y Bibliografía

 - “La Artillería en la defensa de Cartagena y su Base Naval”. Federico Santaella Pascual. Áglaya 2006.

 - “Estudio y catalogación de las defensas de Cartagena y su bahía. La Defensa de la Base Naval en época contemporánea”. Aureliano Gómez Vizcaíno y David Munuera Navarro.
 - Estudio y catalogación de las defensas de Cartagena y su bahía. Catálogo de fortalezas de Cartagena.
 - Museo Histórico Militar de Cartagena.
 - Juan Lorenzo Gómez Vizcaíno Castelló. Conferencia “Fortificaciones de Cartagena”. ISEN, Cartagena. 22 de mayo de 2017.
 - “Manual Descripción y mantenimiento del cañón 152'4/50 Vickers”. Estado Mayor del Ejercito, 1987.
 - “Planes de gestión de las baterías de costa en Murcia. Baterías de Cabo Tiñoso”. Demarcación de Costas en Murcia, Ministerio de Medio Ambiente.
 - B.O.E
 - “Historia de la Artillería de Costa”. Ministerio de Defensa, 2014.
 - “5 de marzo de 1939. Cartagena”. Manuel Martínez Pastor, Agua, 1992.

jueves, 23 de noviembre de 2017

EL ATALAYÓN, C-50

La antigua batería del Atalayón se encuentra situada en Cabo Tiñoso, en el cerro del mismo nombre, un inhóspito paraje de abrupta geografía. A una altitud de 355 m, la 2ª más alta de la zona (La Picadera, 405 m), permite disfrutar de unas vistas que se extienden desde Escombreras a la bahía de Mazarrón.




      Se ubica en una finca de 233 hectáreas, comprada por el Estado a D. Pedro Torres Martínez en 1931, en ella se construyeron las baterías de Jorel, Castillitos y Atalayón. A unos 30 kilómetros, por carretera, de la plaza de Cartagena, 14 km en línea recta, se accede a ella desde el actual aparcamiento de Castillitos, por la pista militar tras 1 km de recorrido.




ARQUITECTURA

Se construye esta batería para artillar 4 cañones antiaéreos Vickers de 10'5 cm de calibre por 45 calibres, modelo 1923, emplazados a barbeta, con una magistral rectilínea (batería monolítica) paralela a la costa.





        Se construyó, para cada pieza, un repuesto de 19 m² de superficie, con capacidad para 900 proyectiles, y un local para cámara de ascensores y colocación de espoletas de 16'2 m². En un local común para cada 2 piezas, de 8'4 m², se colocaban las vainas vacías, arrojadas desde la terraza por unos conductos que atraviesan el techo de hormigón. Otro local central, de igual superficie, para el generador eléctrico, que proporcionaba corriente en caso de fallo de la red, comunicado con los repuestos 2 y 3 y con acceso a las explanadas por una escalera interior. Todos los locales estaban protegidos por una losa de hormigón armado de 2 m de espesor, para resistir el impacto de bombas de 100 kg, desde una altura de 1.000 m.



Interior de uno de los repuestos.
  
         Destaca, de esta construcción, la fachada de los repuestos, posiblemente la mas bonita de todas las baterías de Cartagena.


Fachada de los repuestos del Atalayón poco después de su construcción.
Foto existente en el Museo Militar de Cartagena (Parque de Artillería)



        Es de inspiración griega (neoclásica), con abundancia de columnas y pilastras con capiteles jónicos, que soportan un falso entablamento. En el centro de ella, en el tímpano del frontón que remata la puerta de, lo que un día fue, la sala del generador, vuelve a lucir el escudo de la 2ª república española, tras décadas desaparecido.

Foto del 27 de septiembre de 2017.


         En el edificio de plantones, original de la época de construcción de la batería, la superficie del alojamiento de tropa era de 40'40 m², con capacidad para 12 hombres. El edificio constaba de cocina, despensa y aseos. Tenía un cuarto para el Oficial (con aseo) y otro para el Sargento. En la parte baja del edificio, con entrada por un camino lateral, estaban los locales destinados a almacén, de 53'70 m²; y taller, de 40'40 m². (1)




Edificio de plantones del Atalayón a principios de los años 30.

Interior del edificio de plantones.
Habitación para alojamiento de tropa, terminando su construcción. 
Interior del edificio de plantones.
5 de febrero de 2015.

27 de septiembre de 2017.

        Para el acceso a la batería se construyó un camino de 3'5 m de anchura, con una pendiente media del 9% y una longitud de 1.039 metros.
         La construcción del camino para el municionamiento o camino de armamento planteó grandes dificultades, debido a lo abrupto del terreno y al escaso espacio. El camino va desde la explanada de los repuestos, hasta los planos de fuego. Por él debían de circular los camiones que transportarían las piezas, por lo que fue necesario darle una anchura de 4 m. El camino, previsto para utilizarlo una sola vez, resultó una de las obras más costosas, ya que se tuvieron que construir enormes muros de contención sobre los escarpes en que debía apoyarse.
El volumen total de desmontes y excavaciones que se realizaron se calcula en 1.745.000 m³ (1).


En la parte posterior de la batería se construyó un aljibe con capacidad para 300 m³ (pendiente de localizar). Además de otro, de menor capacidad, a continuación de la barbeta de la 4ª pieza.

Aunque perteneciente a la batería de Castillitos, en el cerro del Atalayón se construyó el emplazamiento para uno de los telémetros principales de la dirección de tiro Vickers que debía montar aquella. Esta construcción fue usada como puesto grafométrico (el nº 4) de la D. de T. Costilla que se instaló después de la Guerra Civil, conectada con Castillitos mediante cable subterráneo.


HISTORIA

El 5 de diciembre de 1926, el Excmo. Sr. Director de Preparación de Campaña comunicó la R.O. que aprobaba el tanteo de defensa estudiado por la Junta de Defensa y Armamento de la Plaza de Cartagena, donde se dispuso el establecimiento de una batería antiaérea en el cerro de El Atalayón. El autor del proyecto, que también dirigió las obras, fue el comandante de ingenieros D. Antonio Navarro Serrano.


Cerro del Atalayón, años 30.

         Para emplazar esta batería, Castillitos y El Jorel el Estado adquirió 2.336.147 m² a D. Pedro Torres Martínez, por una cantidad de 46.722´94 pesetas (280'81 €). La finca denominada “Cabo Tiñoso” quedó afecta al Ramo de Guerra, levantándose escritura pública de Compra-Venta el 30 de diciembre de 1931 por D. Fausto Suárez Pérez, notario del Colegio de Albacete, inscribiéndose en el Registro de la Propiedad nº1 de Cartagena, el 24 de febrero de 1932, en el tomo 363, 3ª Sección, folio 56 inscripción primera, finca nº 27.626.

       Comienza su construcción el 21 de abril de 1930 (2), con los desmontes del terreno y explanación. Los materiales obtenidos con estos trabajos, piedras y graba, se utilizaron, principalmente, para mamposterías, hormigones y firmes, ahorrándose gran cantidad de dinero con ello. No sucedió lo mismo con el resto de materiales, que a su precio de compra había que añadir el transporte hasta la posición. Se termina en diciembre de 1931, con un coste de 298.800 ptas (1.795'82 €). Trabajaron una media diaria de 100 personas, entre obreros y oficiales.(1)



Plano de los repuestos del Atalayón.
Comandancia de Obras de la Base Naval de Cartagena.
31 de marzo de 1932.


         Efectúa sus pruebas de explanada el 5 de mayo de 1933, siendo entregada oficialmente una semana después, junto a las de Roldán, El Conejo y Cabo Negrete (2). Quedó dotada con sus 4 cañones antiaéreos de 105 mm y 45 calibres Vickers, sobre montaje fijo, fabricados por la Sociedad Española de Construcción Naval con licencia de la casa inglesa. Los montajes fueron fabricados en la factoría de San Carlos (San Fernando), el cañón en si fue fabricado en Reinosa, donde fueron ensambladas las piezas. Con un alcance de 13.400 m, un techo de 7.000 m con espoleta de 22'', un sector de fuegos de 360º y pudiendo tirar de 90º a -5º por el frente de mar (contra submarinos y lanchas rápidas). Disparaban un proyectil envainado de 15 kg, con una carga de proyección de 3'850 kg y una velocidad inicial de 800 m/s. La longitud de su magistral y líneas de fuego es de 36'80 m, estando separadas sus piezas entre si 8 metros. Se la dotó de Dirección de Tiro Vickers, como a sus hermanas, compuesta de telémetro y predictor, colocados en una posición central en la terraza de los repuestos, tras las piezas.


El Atalayón con sus 4 piezas recién instaladas

        Su misión fundamental era la defensa antiaérea del grupo de baterías de cabo Tiñoso (Castillitos, Jorel y, posteriormente, la Loma Larga). Para ello se les asigna una plantilla, teórica, a cada una de las baterías antiaéreas de: 1 Capitán, 2 Tenientes, 1 Alférez, 1 Brigada, 5 Sargentos, 6 Cabos, 1 artillero de 1ª y 61 artilleros.


Castillitos y Jorel desde El Atalayón, 27-9-2017

         El 20 de septiembre de 1933, el Teniente Coronel Ingeniero Comandante de la Comandancia de Obras de Cartagena, emite un certificado referente a la batería del Atalayón, en el que se describen las instalaciones construidas por las obras ejecutadas en el año 1931, correspondientes a la propia batería: un edificio colindante de 2 plantas para taller, almacén y dependencias de personal, y un aljibe de unos 300 m³ de capacidad.



Local destinado a almacén, foto de febrero de 2015

          Durante la Guerra Civil estuvo encuadrada en la DECA (Defensa Especial Contra Aeronaves), como 5ª batería. Al comienzo de la misma, y tras los primeros bombardeos de la ciudad, se aceleran las obras de las nuevas baterías de Los Dolores y Sierra Gorda. Al no contar con las piezas suficientes para el artillado completo de estas nuevas posiciones, solo 4 cañones en el Parque de Artillería de los 8 que debían llegar desde Ferrol, se decide desmontar 2 piezas del Atalayón y otras 2 de Cabo Negrete, para que estas baterías de nueva planta completaran la cobertura antiaérea de la ciudad y de la Base Naval (3). Nunca recuperaron sus piezas, ya que en febrero de 1937 fueron enviados, desde Cartagena, cañones de 105 mm a Valencia, Albacete y Barcelona (5).

4ª pieza de El Atalayón, años 30.
Foto: Sáez. Propiedad de Juan A. Hernández.


Barbeta de la 4ª pieza, 27-9-2017.

          El 15 de marzo de 1937 fue aprobado el proyecto para alojamiento definitivo de tropas, con un presupuesto de casi 280.000 ptas. (1.682 €).(Ver: Acuartelamientos de Portmán y el Campillo) Se proyectó y terminó el pabellón de oficiales; el edificio para comedor, cocina y otros servicios; las letrinas. Se proyectó el dormitorio de tropa y Clases, pero, al finalizar la guerra, solo se había realizado el desmonte del terreno (6). Escribió F. Santaella en “La Artillería en la defensa de Cartagena y su Base Naval”, (Pag. 178), referente a este edificio: «...que no pudo ser enterrado, de modo que se protegió con un techo de hormigón armado de 2 m de espesor, y en su muro SE, que daba al mar, se colocaron abultados de mampostería para su enmascaramiento (situado frente a los plantones)». La mampostería está en ese lugar, el dormitorio no he sabido emplazarlo.


Pabellón de oficiales, 29-9-2017

Interior del pabellón de oficiales en 2015
Edificio para comedor-cocina, en primer término
         
            El 26 de abril de 1937, realiza, por error, algunos disparos sobre un avión republicano. En total, Roldán, el Conejo, Los Dolores y Atalayón efectuaron 24 disparos sobre él (4).

        En 1940 se encuentra “En Armas”, encuadrada en el Grupo Antiaéreo del Regimiento de Artillería nº 3, con la denominación de 1ª Batería.
El 26 de abril de 1945 recibe la denominación de C-50, al continuar en la situación de “En Armas”, integrada en el Regimiento de Artillería Mixto de Costa y Campaña nº 3.

         En diciembre de 1946, el General Jefe del Estado Mayor Central aprobaba el Proyecto de defensa inmediata de las baterías. En virtud de ello, se construyen en el Atalayón los 2 nidos para fusiles ametralladoras, que se conservan actualmente. Además, el proyecto contemplaba la utilización de 125 rollos de alambre de espino (8'6 toneladas), para cerrar el perímetro de la instalación.






Fue desartillada en el año 1952. Sus 2 cañones restantes, junto a los 2 de la C-53 (Negrete), sirvieron para reartillar la batería de Los Dolores, asignándole a esta el indicativo C-50. En 1965 quedan fuera de servicio todas las baterías antiaéreas, por aplicación de lo dispuesto en la reorganización del Ejército realizada por el general Camilo Menéndez Tolosa. Carentes de valor táctico por lo anticuado del material y su disposición en emplazamientos fijos.

Se conservan la garita de entrada; cochera, con foso para reparación de vehículos; las barbetas y repuestos de las piezas; el pabellón de oficiales (en la curva frente a la cochera); el comedor y cocina (a continuación del edificio de plantones, en su parte baja); el edificio de plantones. En 2016, cedió en suelo del primer piso de este, en la parte correspondiente a la cocina, despensa y aseos, cayendo sobre el antiguo almacén. El resto del edificio se encuentra apuntalado.


14 de enero de 2016
27-9-2017


Interior del edificio de plantones
27-9-2017


           En 2006 son compradas las baterías de Cabo Tiñoso (Atalayón, Castillitos y Jorel) por el Ministerio de Medio Ambiente al de Defensa, junto con el grupo de Cala Cortina; Aguilones (C-7) y El Conejo (C-52); Posición X y Cabo del Agua; La Chapa (C-8), por 8 millones de €.

Cartel existente junto a los repuestos del Atalayón


        Durante el final de 2015 y 2016, la empresa Urdemasa realizó obras en los edificios de la batería del Atalayón, promovidas por la D. General de Sostenibilidad de la Costa y el Mar, con una inversión de 195.188'2€. Estas obras consistieron en la consolidación de las fachadas del pabellón de oficiales, del comedor-cocina y cocheras. Además de consolidación y retirada de elementos decorativos en mal estado de la fachada de los repuestos de la batería, su reparación o sustitución por nuevos en las piezas de peor conservación. En el centro de ella, en el tímpano del frontón que remata la puerta, vuelve a lucir el escudo de España, tras muchas décadas desaparecido. Se colocaron sistemas de cierre de todos los vanos de los edificios anteriores. Por desgracia, el dinero no ha dado para arreglar el edificio de plantones, que quedará para otra ocasión, si llega. Como dijo el encargado de la obra: “Aquí te puedes gastar el dinero que quieras, que hay donde hacerlo”.




Fachada de los repuestos el 14 de enero de 2016

Fachada de los repuestos el 23 de octubre de 2016

Está catalogada como Bien de Interés Cultural, en su categoría de “Monumento”, con código R.I.-51-9995 y fecha de declaración 7-8-1997. Quedando de esta forma protegida por la ley 16/1985 de 25 de junio de 1985 del Patrimonio Histórico Español por la que se establecían medidas de protección para que se pudiera conservar y mostrar a la sociedad para su disfrute y valoración, entendiéndose como “monumento”: aquellos bienes inmuebles que constituyen realizaciones arquitectónicas o de ingeniería, u obras de estructura colosal siempre que tengan interés histórico, artístico, científico o social.

Es propiedad del actual Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.



Proyectil para cañón Vickers 105/45 (derecha)
Museo Militar Parque de Artillería
Cartagena
Jarra para 4 disparos de 105 mm.
Museo Militar Parque de Artillería
Cartagena.



Fachada del Atalayón con su escudo original,
años 30.



Capitel restaurado. 27-9-2017

Capitel original. 27-9-2017.








Notas

  1. La Artillería en la defensa de Cartagena y su Base Naval. Pag. 148-150.
  2. Estudio y catalogación de las defensas de Cartagena y su bahía. La Defensa de la Base Naval en época contemporánea. Pag. 296.
  3. Ídem, pág. 303.
  4. Ídem, pág. 318.
  5. La artillería en la Guerra Civil española, pág. 110
  6. La Artillería en la defensa de Cartagena y su Base Naval. Pág. 311


Bibliografía


    - “Estudio y catalogación de las defensas de Cartagena y su bahía. La Defensa de la Base Naval en época contemporánea”. Aureliano Gómez Vizcaíno y David Munuera Navarro.
    - “Estudio y catalogación de las defensas de Cartagena y su bahía. Catálogo de fortalezas de Cartagena”.
    - “La Artillería en la defensa de Cartagena y su base naval”. Federico Santaella Pascual. Editorial Áglaya, 2004.
    - “La artillería en la Guerra Civil española. (3ª Material reglamentario en 1936)”. Artemio Mortera Pérez y José Luis Infiesta Pérez. Quirón ediciones, 1999.
    - “Historia de la Artillería de Costa española”. Varios. Ministerio de Defensa, 2014.
    - “Planes de gestión de las baterías de costa en Murcia. Baterías de Cabo Tiñoso”. Demarcación de Costas en Murcia, Ministerio de Medio Ambiente.